Rafa sigue a nuestro lado

Ralph Sprenkels y el autor junto con sus respectivas familias. Foto: Alberto Barrera.–

Recordando a Ralph Sprenkels, el holandés que se unió al cura jesuita Jon Cortina en la búsqueda de niños desaparecidos durante el conflicto armado en El Salvador

 

Alberto Barrera

No, Rafa, no fue fácil saber que te marchaste. Michelle, tu esposa, nos estremeció con la noticia, y el mensaje, de personal, pasó a ser colectivo. No esperábamos esta salida intempestiva.

Ralph Sprenkels junto a uno de sus libros. Foto: cortesía de A.B.

Ralph Sprenkels, historiador, antropólogo, holandés, sólido académico. Se sumó a la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos Durante el Conflicto Armado, fundada en 1994 por el cura jesuita Jon Cortina para rastrear el paradero de cientos de niños que se dieron como desaparecidos a raíz de operativos militares.

Al leer la despedida de Michelle y los hijos de ambos, Tamara y Simón, no creí que te hubieras marchado. Aún no lo creo, no te has ido; estás con ellos, con nosotros, con los que te conocimos y compartimos tu alegría por la vida, el amor por la familia y el entusiasmo por hacerlo todo bien, como tú sabías.

Sprenkels estudió Filosofía en la Universidad de Amsterdam, e Historia en la Universidad de Guadalajara, México. También cursó una maestría de Estudios Latinoamericanos en la primera, y en 2004 obtuvo un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad de Utrecht (Holanda). Enseñaba en esta casa de estudios cuando le sobrevino un ataque al corazón. Lucho cuanto pudo, pero finalmente, el 14 de septiembre, sucumbió.

Tenía solo 50 años.


Ralph escribió varios libros, entre ellos La revolución revisitada, La justicia transicional en perspectiva comparada: Centroamérica y México, y el más reciente, Después de la insurgencia: revolución y políticas electorales en El Salvador


Rafa fue hombre de altura en muchos sentidos, empezando por su estatura física, pero además, por los altos niveles académicos que alcanzó. Su humanismo lo llevó a involucrarse en Pro-Búsqueda. A lo largo de 25 años se dedicó a buscar por el mundo a centenares de niños que se desvanecieron entre 1980 y 1991. En agosto de 1994, Rafa estuvo presente en Chalatenango, a la par del padre Cortina y 860 familiares de los chicos cuando se fundó la organización.

El holandés escribió varios libros, entre ellos La revolución revisitada, La justicia transicional en perspectiva comparada: Centroamérica y México, y el más reciente, Después de la insurgencia: revolución y políticas electorales en El Salvador.

Rafa, no recuerdo cómo nos conocimos. Quizá fuera tu labor para hacer posible el reencuentro de los niños desaparecidos con sus familias; y la mía, buscar información. O quizás fue Iván Castro, amigo mutuo, quien nos presentó, ya no lo recuerdo; pero pronto llegamos a compartir mucho de la vida, el trabajo y el entusiasmo por el fútbol —en las filas del equipo de prensa internacional. Muchos recuerdan tu forma recia de jugar y tu interés por asistir a los partidos, a veces desafiando el mal tiempo.

Conectamos en lo personal y profesional. Charlábamos tomando un café, en una comida o en las fiestas que armamos en casa, a las que pronto se unió Michelle. Después que nacieron tus hijos, Tamara y Simón, seguimos viéndonos. Hasta que anunciaron que volvían a Holanda.

Rafa, la última vez que nos vimos habías llegado al país para participar en las investigaciones sobre la matanza de El Mozote. Fuimos a un puesto de ceviches cerca de la UCA y tocamos muchos temas. No te has ido, estás con tu familia y con nosotros, los que apreciamos tus virtudes, inteligencia y dedicación, y te queremos por tu enorme calidad humana.

Alberto Barrera es periodista salvadoreño.

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